Mire, Oscarcinio, yo le voy a explicar:
Los nenes nacen de un repollo, usted antes de ser este intento de niño con problemas existenciales resumidos a: "Uh nunca voy a ser Natalia Oreiro" o como se dice ahora: flogger, fué un feto, aunque aún tenga algunos resabios del utero materno, aquel que lo cobijó, que usted supo chapotear y que aún, en su corta edad, no me separa la paja del trigo, sobre todo la paja.
Entrar en esta edad es duro, Oscarsuelo, pero mire que ingrata su estrella, diria el José Velez, usted debe ser el único caso que es dudado tanto por su padre como por su madre aunque ésta última, tenga la única verdad.
Igualmente quiero decirle que he venido aqui a que siga los pasos de los grandes, que no se quede en la intención, nomás, que la familia de su madre lo haya convertido en hincha de Banfield, es un pecado mortal y que mi familia lo lleve a las salideras del tio Lautaro, también.
Pero nos comprometemos, y digo esto en nombre de su madre, que bien cuenta los billetes del mantenimiento, a hacer de usted un morocho del abasto, un Guillermo Guido del rock and roll, un Denis, Sergio o el que quiera, pero lo sacaremos de esta institución para niños ultra delgados en la que se encuentra.
Confie en sus progenitores, ya que es lo único que le queda....
...Ah! me olvidaba, yo se que usted quiere conocer al resto de la familia, okei chitrulo, aqui va:

Esta foto me trae recuerdos, es ni más ni menos que mi abuelo el Epifanio Amperio Torales de los Quijanos y Quijotes, otrora jefe de la barra brava de Ituzaingó que me diera en alguna oportunidad, la alegría de compartir el ascenco a primera C de la mano del mono Carrió.
Si, si... el pantalones cortos soy yo.
No, gracia a usted, piscuí.